Written by Michael Haffner
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En el transcurso de un partido de fútbol de más de 90 minutos, nunca se puede saber lo que va a pasar. Hay gente rodando en el suelo. Se oyen gritos. Pueden correr las lágrimas. Y no solo son los jugadores en el campo.
En la vida de un padre no hay descanso. Es un trabajo de tiempo completo que exige atenciĂłn constante, hasta cuando estás viendo a tu equipo favorito de fĂştbol. Aunque tengan una niñera, los padres siempre tienen a sus hijos en mente. Entonces Âżpor quĂ© no compartir la emociĂłn y alegrĂa de pasar un dĂa en el partido con ellos creando memorias imborrables que el pequeño atesorará por toda su vida?
Esa es la idea detrás de lo que Marc y Gina Winkler crearon con los No Nap City Ultras. Están aquà para demostrar que no solo se puede ser un padre que ama el fútbol, sino que se puede ser miembro de la sección de aficionados y tener la comodidad y seguridad de traer a sus hijos y experimentar el hermoso juego, aún entre patadas y gritos en el campo y en las gradas.

Echando Porras y Durmiendo en el Trabajo
“El nombre de los Ultras comenzó como un chiste porque todos tratan de ser los aficionados más empedernidos. Y todos sabemos que nadie es más terco que un niño. Son impredecibles. En realidad, nosotros no somos los tercos. Es solo que queremos divertirnos”.
Eso dice Marc, la mitad de una pareja conocida en la comunidad de fútbol desde los tiempos del St. Louis FC en el Soccer Park de Fenton. Fue allà donde fungió como guardia de seguridad para la sección de aficionados y aprendió alguna que otra cosa de los Louligans, otro grupo que será destacado en esta serie, sobre la cultura de los aficionados. El amor que Marc siente por el fútbol comenzó a la edad de tres años, aprendiendo de su padre, quién era entrenador de fútbol. Esto lo llevó incluso a entrenar durante su adolescencia con el Equipo Nacional Juvenil Masculino de Estados Unidos en Florida, que desafortunadamente fue interrumpido por el huracán Andrew en 1992.
El conocimiento que obtuvo viendo cómo actúa una sección de aficionados, asà como las conexiones que entabló a lo largo de los años, fue lo que finalmente lo llevó a pensar en su papel como aficionado. Especialmente teniendo en cuenta los nuevos cambios en su vida.
“Gina y yo acabábamos de tener a una hija. Y nos dimos cuenta de que nuestra vida iba a cambiar. Ya no se podrá viajar a cada partido tan fácilmente como antes. Por eso empezamos a pensar sobre cómo cambia la experiencia de ser un aficionado cuando se tiene a un niño pequeño”.
En Ăşltima instancia, se dieron cuenta de que si ellos estaban enfrentando estas preguntas, otros tambiĂ©n lo estaban. Cuando otras familias comenzaron a preguntar si era seguro estar a la secciĂłn de aficionados, se dieron cuenta de que querĂan promover la confianza en los padres de que no tienen nada que temer. Y con eso, nacieron los No Nap City Ultras, luego de una conversaciĂłn casual en la cocina entre Marc y Gina.
“No solo se puede”, explica Marc, “pero la mirada en la cara de un niño cuando ven su primer gol o ven cĂłmo la multitud se enloquece y luego escuchar como cantan los cantos de camino a casa o al dĂa siguiente… eso mismo es lo que hace que todo valga la pena”.
El primer partido local de la temporada fue especial para todos los aficionados, pero como papá novato, Marc tenĂa miedo de que fuera una pesadilla. “Era tarde, estaba oscuro y habĂa mucho ruido. Y a pesar de eso, se quedĂł dormida durante la marcha inicial. No sĂ© cĂłmo hace eso”, admite Marc con una risa al compartir la primera experiencia de su hija Zoey.
Como es de esperarse con un niño, esa siesta no durĂł mucho. Cuando Fleur De Noise comenzĂł en CITYPARK, la hija de Marc ya tenĂa dos años y estaba despierta los 90 minutos y más. “Todo el camino a casa se la pasĂł cantando S-T-L. Lo disfrutamos como nunca”.
Para este partido, Marc tuvo suerte. Fue cuando se realizó el eslogan de No Nap: “90 minutos o más si tenemos suerte.”

Forjando Recuerdos a Cualquier Edad
“Nos enfocamos en la experiencia del dĂa del partido para asegurarnos de que todos se sientan cĂłmodos antes del partido y que tengan lo que necesitan para el partido”, explica Marc.
Tengas o no un boleto para el partido, No Nap estará afuera de Schlafly, con una tienda de campaña, mercancĂa y junto a otros aficionados. Han tenido actividades para niños a lo largo de toda la temporada, incluyendo un juego de antaño que saca al niño que todos traemos por dentro. “Tenemos una máquina de garra que sacamos en ocasiones especiales. A los niños les encanta y todo el mundo se lleva un premio”.
Uno de esos premios que tambiĂ©n sirve como mascota del grupo es un peluche llamado Tiki-Taka, en honor al famoso estilo de fĂştbol que perfeccionaron los españoles. El monstruo infantil tiene ojos arremolinados para “representar la mirada de asombro” que tienen los niños al ver algo que aman. Esta mascota y toda la mercancĂa fueron diseñadas por Gina, quien trabaja profesionalmente como diseñadora gráfica. Los padres que se criaron amando los juegos de video retro tambiĂ©n pueden disfrutar de un par de bufandas inspiradas por Pac-Man.
Para muchos, los boletos de CITY SC para toda la familia son difĂciles de conseguir, asĂ que los miembros se reĂşnen en los partidos de CITY2 y en partidos de fĂştbol juvenil en toda el área de St. Louis. TambiĂ©n usan un canal de Slack disponible solo para miembros para que los miembros se comuniquen y conecten con una comunidad de familias que piensan iguales.
Marc explica que no se trata necesariamente de cuántos miembros tienen, sino de tener miembros de calidad que pueden ayudarse unos a otros. “Tratamos de enfocarnos en el hecho de que como padres, podemos superar cualquier cosa, y tenemos una familia y una comunidad que pueden ayudar. AsĂ que sĂ, da miedo. Pero uno ve que hay otras personas pasando por lo mismo”.
En cierto sentido, la secciĂłn de aficionados es muy parecido a tener una nueva familia. Hay gritos, tensiĂłn y muchas incĂłgnitas, pero a fin de cuentas, todos están unidos por el amor que comparten por el equipo en el campo. Es una gran familia que solo está tratando de entender cĂłmo vivir juntos durante el primer año en un nuevo hogar. Y eso es lo que los No Nap City Ultras celebra e incentiva: Superar lo que sea juntos. “Yo celebro a cada grupo de aficionados porque realmente estamos haciendo todo lo posible para que todos se sientan bienvenidos”. Como explica Marc, “cualquiera puede levantar una bandera y mostrar su apoyo”. Porque al final del dĂa, el fandom no tiene un requisito de edad. Pero quizás una siesta si hace falta de vez en cuando.




